Castillo de Salvatierra

Tiene su origen en el siglo X, construido sobre las ruinas de un antiguo poblado ibero, y estuvo en uso hasta el siglo XIV en que fué abandonado en favor del castillo de la Atalaya mas grande y fácil de defender.

La construcción de forma rectangular alcanza unas dimensiones de 50 m de longitud y cinco de anchura, cuyos muros de doble parámetro miden 60 cm de espesor y están construidos con piedras medianas y unidos por argamasa. Los bloques de piedras por los que se componen son de tamaño mediano. En su parte superior se alzan tres torres: la norte de planta circular en su origen, pasó a adquirir su actual forma rectangular al igual que la torre central. La torre sur o torre del homenaje, cuadrada y con muros de hasta tres metros de espesor está compuesta por cuatro cuerpos de los cuales los dos primeros son de tapial almohade y el resto de mampostería donde se conserva todavía la Mancala: Pasatiempo de origen musulmán que se mantiene grabado en la roca.
La fortaleza presenta una clara división entre la zona superior o alcazaba y la zona inferior o albacara, en cuya parte este se ve delimitada por un largo lienzo de muralla rectilíneo mampostado. Además de estos elementos exteriores, existen otros elementos interesantes como su aljibe y construcciones realizadas sobre la propia roca tales como las escaleras o los canales de recogida de agua
El uso de esta pequeña fortificación del que en la actualidad apenas quedan restos era doble: por una parte controlaba la vía de paso del Vinalopó y por otra parte servia de enlace mediante señales entre el Castillo de Biar y el de Villena ya que la colina sobre la que se levanta queda en medio de ambos castillos. Difícil de observar desde nuestra torre del homenaje, pero estar, está.