Este singular museo, expone una colección de más de 1200 botijos de todo el mundo.

Se encuentran ejemplares fabricados en materiales muy variados, como metal, madera o barro cocido, aunque la mayor diversidad aparece en el diseño.

Su singularidad radica en que es una de las pocas colecciones visitables de toda España.

        Museo perteneciente a la familia Castelo-Pardo.