Historia de la Comparsa de Almogávares de Villena
La Comparsa de Almogávares de Villena forma parte del bando cristiano de las fiestas de Moros y Cristianos y tiene sus raíces en una iniciativa surgida en 1953 para recuperar la presencia de los antiguos Romanos en las fiestas de la ciudad.
Aunque su fundación se sitúa habitualmente en 1953, fue en 1954 cuando los Almogávares desfilaron por primera vez. Desde entonces, más de siete décadas de historia han convertido a la comparsa en una de las formaciones históricas del bando cristiano de Villena.
Su trayectoria está marcada por varias generaciones de festeros, la evolución de sus trajes y escuadras, la incorporación de la mujer, sus cargos festeros y una importante tradición de cabos y formaciones que han dejado su huella en las fiestas.
Video de la Comparsa de Almogávares por Turismo Villena
Más de siete décadas de historia
La historia de los Almogávares comenzó con un pequeño grupo de festeros que quiso recuperar la presencia de los Romanos en las fiestas de Villena.
En 1953 aquella idea dio sus primeros pasos. El 9 de septiembre, tres de sus impulsores salieron con la antigua bandera de los Romanos. Durante los meses siguientes se organizó la nueva comparsa y se eligió el nombre de Almogávares.
En agosto de 1954 llegó el reconocimiento municipal. El acta del 31 de agosto dejó constancia de la existencia de la «comparsa de nueva creación titulada Almogávares» y estableció su posición en los desfiles. Y apenas unos días después, el 5 de septiembre, los Almogávares desfilaron por primera vez por las calles de Villena.
Desde aquel primer desfile hasta la actualidad han pasado más de siete décadas. Han cambiado los trajes, las generaciones, las escuadras y muchas de las formas de vivir la fiesta. Pero permanece una misma idea: mantener viva una identidad que nació de la recuperación de una tradición anterior y que terminó convirtiéndose en una de las comparsas históricas del bando cristiano de Villena.
Los Almogávares no son únicamente una comparsa fundada en 1953. Son la suma de quienes la hicieron posible, de quienes desfilaron por primera vez en 1954, de quienes durante décadas mantuvieron sus escuadras y de quienes continúan transmitiendo hoy esa historia a las nuevas generaciones.
Los orígenes de la comparsa (1857-1954)
Los antecedentes: la antigua Comparsa de Romanos
Para comprender el nacimiento de los Almogávares hay que remontarse a la antigua Comparsa de Romanos.
La Junta Central de Fiestas sitúa la aparición documentada de los Romanos en Villena en 1857, señalando que pudieron surgir por influencia de Biar o de Alcoy. La comparsa aparece posteriormente en diferentes documentos de la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX, aunque atravesó distintos periodos de desaparición y reorganización.
Los Romanos terminaron desapareciendo oficialmente en 1949. Pocos años después, un grupo de festeros intentaría recuperar aquella presencia dentro de las fiestas, aunque finalmente lo haría bajo un nuevo nombre: Almogávares.
El reglamento de los Romanos
La relación entre ambas formaciones también queda reflejada en la documentación conservada sobre los antiguos Romanos.
Entre los documentos históricos conocidos se encuentra el reglamento de la Comparsa de Romanos de Villena, publicado posteriormente en la revista anual Villena. Este documento permite conocer cómo estaba organizada aquella antigua comparsa y forma parte de la documentación que ayuda a entender los antecedentes de los Almogávares.
El nacimiento de los Almogávares (1953)
Una idea surgida en 1953
En agosto de 1953 comenzó a tomar forma la iniciativa que acabaría dando lugar a los Almogávares.
Según el testimonio de José Hernández Hernández, conocido como Pepe Flores y uno de los socios fundadores, Recaredo García Marco le planteó la posibilidad de intentar que los Romanos volvieran a desfilar.
La propuesta encontró rápidamente el apoyo de un grupo de amigos y antiguos vinculados a los Romanos. Manuel Molina Tormo, descrito por Pepe Flores como un romano convencido, comenzó a contactar con otras personas para poner en marcha el proyecto.
La intención inicial era recuperar aquella antigua comparsa, pero pronto surgió la necesidad de crear una nueva formación con una identidad propia.
El 9 de septiembre de 1953: los primeros pasos
Uno de los episodios más significativos de aquella gestación tuvo lugar durante las fiestas de 1953. El 9 de septiembre, Recaredo García Marco, Manuel Molina y Pepe Flores desfilaron por las calles de Villena portando la antigua bandera de los Romanos.
Aquella salida todavía no correspondía al desfile de una nueva comparsa. Era el primer gesto público de un proyecto que se estaba preparando y que tendría que hacerse realidad al año siguiente.
Después de aquel episodio comenzaron las reuniones para organizar la futura formación y definir su nombre, su indumentaria y todos los elementos necesarios para incorporarse a las fiestas.
De los Romanos a los Almogávares
Durante aquellas reuniones apareció una cuestión fundamental: los Romanos ya no formaban parte de las fiestas de Moros y Cristianos de Villena.
Fue entonces cuando Ricardo Guillén propuso dos posibles denominaciones para la nueva comparsa cristiana: Caballeros de Calatrava y Almogávares. La opción elegida fue finalmente Almogávares.
El nuevo nombre respondía a una referencia histórica vinculada a los guerreros almogávares y a la tradición medieval de la Corona de Aragón.
En 1954, Ricardo Guillén publicó en la revista Villena el artículo «Villena y los Almogávares», coincidiendo con la aparición de la nueva comparsa. Aquella publicación contribuía también a dotar de una base histórica a la nueva formación.
La fundación de la Comparsa de Almogávares (1954)
La primera directiva
Una vez elegido el nombre, se constituyó la primera directiva de la comparsa. Estuvo formada por:
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Presidente: Manuel Molina Tormo
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Secretario: Recaredo García Marco
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Tesorero: José Hernández Hernández
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Vocales: Joaquín Hernández Amorós, Antonio Cabanes Molina y Antonio Cabanes Sanjuán «El Chato»
La cuota mensual se estableció inicialmente en cinco pesetas.
El diseño del primer traje
Para preparar la nueva imagen de la comparsa, Ricardo Guillén facilitó fotografías de un libro de historia sobre los almogávares. Joaquín Hernández, conocido como «el Practicante», fue el encargado de realizar el dibujo del traje.
El primer modelo fue confeccionado por Virtudes García y posteriormente realizado por Jerónima Belando. El coste de aquel primer traje ascendió a 7.000 pesetas.
La nueva indumentaria buscaba representar a un guerrero medieval y diferenciar a la recién creada comparsa de las demás formaciones del bando cristiano.
La bandera de los Almogávares
La nueva comparsa contó también con su propia bandera, bendecida en agosto de 1954 con Paquita Reig como madrina.
Con ello quedaban preparados algunos de los principales elementos necesarios para que la nueva formación pudiera incorporarse oficialmente a las fiestas.
El reconocimiento municipal: el acta del 31 de agosto de 1954
La creación de los Almogávares no solo quedó recogida en testimonios posteriores. Existe también documentación municipal contemporánea.
El 31 de agosto de 1954, la Comisión Permanente del Ayuntamiento de Villena celebró una sesión en la que se trató expresamente la solicitud de la nueva comparsa. El acta recoge la aprobación por unanimidad del informe de la Comisión de Fiestas relativo a la solicitud presentada por la directiva de la «comparsa de nueva creación titulada Almogávares».
La cuestión principal era determinar el lugar que ocuparía la nueva formación en los desfiles. El Ayuntamiento estableció que los Almogávares ocuparían el undécimo lugar, detrás de los Americanos y delante de los Cristianos.
Este documento resulta especialmente importante porque demuestra que, apenas unos días antes de las fiestas, los Almogávares ya habían sido reconocidos formalmente dentro de la organización de los desfiles.
1954: el primer desfile
Los Almogávares salen por primera vez
El momento culminante llegó el 5 de septiembre de 1954, durante la Entrada de las comparsas.
El programa oficial de las fiestas de aquel año ya incluía a los Almogávares dentro del orden de la Entrada, situándolos después de los Americanos y antes de los Cristianos, tal y como había aprobado el Ayuntamiento pocos días antes.
La comparsa estaba formada inicialmente por un grupo reducido de componentes. Para completar la formación se contó con la participación de la banda de música de Enguera y de una escuadra de miembros que no pudieron conseguir el traje a tiempo y alquilaron un traje procedente de Alcoy, la Escuadra de Montañeses.
También formó parte del desfile una carroza con dos vacas y varias mujeres.
Aquella jornada supuso el nacimiento oficial de la Comparsa de Almogávares ante los ojos de los festeros y del público de Villena.
Los primeros componentes
Entre los primeros integrantes aparecen nombres que acabarían siendo fundamentales en la historia posterior de la comparsa, como:
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Recaredo García Marco
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José María Amorós Más
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Joaquín Hernández Amorós «Ximo el Ruso»
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Regino Cerdán Ugeda «El Puncha»
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Francisco Pascual Díaz «El Tomate»
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Andrés Martínez García «Rosiga»
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Juan Martínez Ferriz «Rosiga»
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Antonio Tomás Domene «Prometeo»
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Francisco López Gabaldón «Mosquito»
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Diego Menor García «Dieguín»
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Sebastián Ibáñez Sánchez «Seba»
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José Hernández Hernández «Flores»
En aquella primera salida también tuvo un papel destacado Gaspar Pérez Soler, que ejerció como cabo.
Los Montañeses y el origen de los Salvajes
La nueva comparsa no disponía inicialmente de suficientes trajes de Almogávar para todos sus componentes. Para completar la formación se recurrió a alquilar trajes de Alcoy y formar una escuadra: los Montañeses.
Aquella escuadra desfiló junto a los Almogávares desde el primer año y acabaría teniendo una importancia enorme en la historia de la comparsa.
El público de Villena comenzó a llamarlos «los Salvajes» por su particular manera de desfilar, un nombre que terminó imponiéndose al original de Montañeses. Con el paso de los años, los Salvajes se convertirían en una de las formaciones más características vinculadas a los Almogávares.
Su historia, evolución, trajes, cabos y reconocimientos se desarrolla en el artículo específico dedicado a la Escuadra de Salvajes de Villena.
La evolución de la comparsa por décadas
Las décadas de 1950 y 1960
Consolidación de la comparsa
Después de su debut, los Almogávares comenzaron un proceso de crecimiento y consolidación dentro de las fiestas de Villena. La comparsa fue incorporando nuevos componentes y evolucionando tanto en su organización como en su indumentaria.
Durante estos años fueron adquiriendo importancia las distintas formaciones internas y comenzó a desarrollarse una de las características que acabarían definiendo la identidad de los Almogávares: el protagonismo de las escuadras y de sus cabos.
La formación de los niños
En la década de 1960 la comparsa comenzó también a incorporar a las generaciones más jóvenes. La presencia de niños permitió que la pertenencia a los Almogávares empezara a transmitirse dentro de las propias familias, una característica que se mantendría durante las décadas siguientes.
La continuidad generacional acabaría convirtiéndose en uno de los elementos fundamentales de la comparsa.
La década de 1970
Una comparsa cada vez más consolidada
Durante los años setenta los Almogávares se encontraban ya plenamente integrados en la estructura festera de Villena. La década estuvo marcada por la consolidación de sus escuadras y por la aparición de nuevos nombres que adquirirían protagonismo en la historia de la comparsa.
Entre ellos destacó especialmente Regino Cerdán Ugeda «El Puncha», una de las figuras más importantes de la historia de los Salvajes.
El Puncha y la historia de los Salvajes
El Puncha fue cabo de los Salvajes, donde desarrolló una trayectoria especialmente destacada y obtuvo numerosos reconocimientos. Entre ellos se encuentra el premio a mejor cabo masculino del bando cristiano en 1975.
Pero la importancia de El Puncha dentro de la historia de los Almogávares fue mucho más allá de su faceta como cabo de los Salvajes. Los Salvajes siempre han sido una parte fundamental de la comparsa y El Puncha estuvo muy implicado en su día a día, trabajando y colaborando tanto por la escuadra como por el conjunto de los Almogávares. Por eso, su figura quedó ligada de manera inseparable a la historia de la comparsa y a la de los Salvajes.
1979: el 25 aniversario (Almogávares, 1954-1979)
En 1979 la comparsa alcanzó su 25.º aniversario. La celebración supuso un reconocimiento a los primeros 25 años de trayectoria y permitió poner en valor la evolución experimentada desde aquel reducido grupo que había salido por primera vez en 1954.
La historia de los Almogávares comenzaba ya a adquirir una dimensión claramente generacional: muchos de quienes habían participado en su fundación continuaban vinculados a la comparsa, mientras nuevas generaciones comenzaban a ocupar su lugar.
La década de 1980
Crecimiento y nuevas escuadras
La década de 1980 fue una etapa de crecimiento y renovación. Durante estos años aparecen documentadas diferentes escuadras especiales vinculadas a la comparsa, algunas de las cuales tendrían una existencia prolongada y otras desaparecerían con el paso del tiempo.
Entre las formaciones históricas se encuentran los Mercenarios y las Almocádenas, mientras que otras escuadras tendrían continuidad posterior.
1988: la incorporación de la mujer
Uno de los cambios más importantes de la historia reciente de las fiestas de Villena tuvo lugar en 1988, cuando las mujeres pudieron incorporarse finalmente a las comparsas.
El proceso llegó después de una demanda judicial y de una sentencia dictada el 12 de noviembre de 1987, que obligó a eliminar la referencia exclusiva al varón de los estatutos de la Junta Central de Fiestas. A partir de 1988 las mujeres pudieron integrarse plenamente en las fiestas de Moros y Cristianos de Villena.
Los Almogávares participaron también de esta nueva etapa, incorporando progresivamente la presencia femenina a la vida de la comparsa.
1989: la pérdida de El Puncha
En 1989 falleció Regino Cerdán Ugeda «El Puncha», uno de los personajes más importantes de la historia de los Salvajes y una figura estrechamente ligada a los Almogávares. Su trayectoria había estado especialmente vinculada a la escuadra y a la vida cotidiana de la comparsa.
Su muerte tuvo una gran repercusión entre los componentes y amigos de los Almogávares y los Salvajes. Su recuerdo continuaría presente en la comparsa durante las décadas siguientes y su nombre quedaría asociado a la tradición de los cabos y a distintos reconocimientos.
La década de 1990
1990: la Casa de los Almogávares
El 19 de agosto de 1990 fue inaugurada la nueva casa de los Almogávares. La existencia de una sede propia supuso un paso importante en la consolidación de la comparsa como entidad festera y como espacio de convivencia.
La casa se convertiría en punto de encuentro de los componentes durante las fiestas y a lo largo del año, reforzando la dimensión social y familiar de los Almogávares.
Nuevas generaciones
Durante los años noventa continuó el proceso de renovación generacional. La incorporación de nuevos miembros permitió mantener la continuidad de las escuadras y de las tradiciones internas, mientras los más veteranos seguían transmitiendo conocimientos y formas de vivir la fiesta a las nuevas generaciones.
Mercedes Cerdán «La Puncha»
Una de las figuras destacadas de esta etapa fue Mercedes Cerdán «La Puncha», vinculada a la tradición de los Salvajes y a la familia Cerdán. Su trayectoria como cabo se prolongó durante décadas y se convirtió en uno de los ejemplos más significativos de continuidad dentro de la historia de los Salvajes.
En 1998 recibió el premio a la mejor cabo femenina del bando cristiano.
Los Almogávares en el siglo XXI
Una tradición que continúa
Durante el siglo XXI la comparsa ha mantenido una intensa actividad festera y social. La evolución de los trajes, la renovación de las escuadras, los actos internos, la participación en actividades relacionadas con las fiestas y la incorporación de nuevas generaciones han permitido mantener viva la identidad almogávar.
La comparsa también ha mantenido relaciones con otras entidades festeras, entre ellas el hermanamiento con Sax.
2004: el 50 aniversario (Almogávares 1954-2004)
En 2004 la comparsa alcanzó los 50 años desde su primera salida. La celebración del aniversario incluyó diferentes actos y la publicación de un libro conmemorativo dedicado a la historia de los Almogávares.
Esta publicación resulta especialmente importante para conocer los primeros años de la comparsa, ya que contiene testimonios de protagonistas y recuerdos de sus fundadores. Uno de esos testimonios es precisamente el de José Hernández «Pepe Flores», utilizado para reconstruir el proceso que llevó desde el intento de recuperar los Romanos en 1953 hasta el primer desfile de los Almogávares en 1954.
El Premio Almogávar
Dentro de la historia reciente de la comparsa destaca también el Premio Almogávar, reconocimiento vinculado a la propia identidad de la formación. A lo largo de los años ha distinguido a personas y colectivos relacionados con las fiestas y con la trayectoria de los Almogávares.
En 2004, coincidiendo con el 50 aniversario, el reconocimiento tuvo un significado especial al ser concedido a la propia comparsa.
2026: nuevos reconocimientos
Las fiestas de 2026 volvieron a dejar importantes reconocimientos vinculados a la comparsa.
Los Almogávares obtuvieron el primer premio a la mejor comparsa y el reconocimiento a la mejor actuación de las fiestas de Moros y Cristianos. También fue reconocido Pedro Luis Lillo como mejor cabo masculino del bando cristiano y Leo Catalán como mejor cabo infantil.
Además, sus dos escuadras especiales, las Montañesas y los Salvajes, recibieron ambas el premio a la mejor escuadra del bando cristiano: el primer premio masculino y femenino fueron para la Comparsa de Almogávares.
Estos reconocimientos se suman a una larga tradición de premios y distinciones que han acompañado a la comparsa a lo largo de su historia.
La Comparsa de Almogávares de Villena durante el desfile de la Gran Cabalgata de MyC de 2026
Los Almogávares en la actualidad
Una comparsa de varias generaciones
Más de setenta años después de su nacimiento, los Almogávares mantienen una estructura formada por varias generaciones de festeros. La continuidad familiar, la convivencia entre veteranos y jóvenes y la permanencia de sus escuadras han permitido que aquella iniciativa nacida en 1953 siga formando parte de las fiestas de Villena.
La comparsa continúa evolucionando sin perder el vínculo con quienes la fundaron y con las generaciones que han ido tomando el relevo.
Las escuadras y los cabos de los Almogávares
Las escuadras han desempeñado históricamente un papel fundamental dentro de la Comparsa de Almogávares. A lo largo de sus más de siete décadas han existido distintas formaciones, algunas desaparecidas y otras que han llegado hasta nuestros días.
Escuadras ya extintas
Mercenarios
Los Mercenarios aparecen documentados al menos desde 1980. Se trata de una formación histórica que actualmente ya no desfila como escuadra activa de la comparsa.
Almocádenas
Las Almocádenas fueron una formación femenina vinculada a los Almogávares que desfiló por primera vez en 1994 con María Martí Rodríguez como cabo. Su presencia forma parte de la historia de la comparsa, aunque actualmente tampoco se encuentra entre las escuadras activas desde su ultima participacion en 2017.
Escuadras actuales
En la actualidad, las principales escuadras especiales vinculadas a la comparsa son:
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Salvajes
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Adalides
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Montañesas
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Aragoneses
Cada una posee su propia trayectoria y personalidad dentro de la historia de los Almogávares.
Los Salvajes
Su origen se encuentra en aquella primera escuadra de Montañeses que acompañó a los Almogávares en 1954, y con el paso de los años el nombre popular de Salvajes terminó sustituyendo al original.
Su historia completa se desarrolla en el artículo específico dedicado a la Escuadra de Salvajes de Villena.
Cabos y tradición de desfile
La figura del cabo continúa teniendo una importancia especial dentro de los Almogávares. A lo largo de su historia han destacado diferentes cabos masculinos y femeninos, así como grandes figuras vinculadas a las escuadras, como Regino Cerdán «El Puncha» o Mercedes Cerdán «La Puncha».
La transmisión de esta tradición de generación en generación constituye una de las señas de identidad de la comparsa.
Fuentes y documentación
Fuentes institucionales
-
Junta Central de Fiestas de Villena — Historia de las fiestas de Moros y Cristianos.
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Junta Central de Fiestas de Villena — Historia de la Comparsa de Almogávares.
Hemeroteca y documentación histórica
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Villena Cuéntame — documentación histórica sobre los Almogávares y los primeros años de la comparsa.
-
Revista Villena, especialmente la edición de 1954.
-
Programas oficiales de las fiestas de Villena.
-
Efemérides y documentación histórica de 1954.
Documentación municipal y festera
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Acta del Ayuntamiento de Villena de 31 de agosto de 1954, relativa a la creación y posición de la Comparsa de Almogávares.
-
Reglamento de la antigua Comparsa de Romanos de Villena.
-
Documentación histórica sobre los primeros años de los Almogávares conservada en publicaciones festeras.
-
Libro conmemorativo del 50.º aniversario de la Comparsa de Almogávares (1954-2004).
Documentación digital
-
Archivo histórico de artículos sobre los Almogávares publicado por la Escuadra de Salvajes, que reúne reproducciones de documentación, fotografías y publicaciones relacionadas con los primeros años de la comparsa.
Artículos relacionados
-
Los Almogávares: historia de los guerreros de la Corona de Aragón